La identidad del Buda Sonriente

El Buda Sonriente es calvo y grueso, viste siempre una túnica dejando a la vista su generosa panza. A menudo aparece abanicándose o sobre un montón de monedas de oro, no para de reír y frecuenta restaurantes orientales. ¿Cómo es posible que este personaje sea Buda?

La respuesta, es que no es él en principio, pero, puede que sí…

El Buda Feliz es un personaje comparable a Santa Claus, a medio camino entre la historia y la leyenda que durante mucho tiempo ha sido malinterpretado en Occidente, enseguida te cuento porqué.

 

 

La confusión de su nombre

Buda es una antigua palabra que significa “el iluminado” y el Buda histórico que predicaba a la sombra de una Higuera en el bosque de Sarnath hace 2500 años, fue un príncipe cuyo nombre real era Siddharta Gautama, quien renunció a su vida privilegiada para convertirse en un asceta que a punto estuvo de morir de inanición.

Aparentemente nada que ver con este bonachón monje errante poco conocido por ayunar que prefería rodearse de niños en vez de discípulos y que siempre sonriente cargaba un saco a sus espaldas.

 
buda feliz

En las pinturas clásicas zen donde aparece, se representa a Budai sonriendo con la barriga al aire y la ropa suelta. Normalmente aparece sentado o durmiendo sobre su bolsa, pero también bailando, caminando o muchas veces, señalando a la luna.

 

Justo por esta costumbre, este monje chino que vivió 1600 años después del príncipe Siddharta, pronto recibiría el sobrenombre de Budai ,que en chino significa fardo de tela. Así por lo parecido de su apodo, el conocido como el sacerdote del saco, Budai, en Occidente se ha confundido a menudo con Buda.

Aunque, a decir verdad, esta no es la única razón por la que se le llama así.

¿Quién fue Budai?

La referencia histórica que se tiene, se encuentra en el pergamino: “Las leyendas de los Sumos Sacerdotes de la Dinastía Song”, donde se habla de un peculiar monje zen que vivía en el templo de Fenghua y deambulaba por los pueblos cercanos con un saco de tela. En este texto se dice que su nombre verdadero fue Quisi (o Kaishi).

No era un monje zen al uso, sino más bien todo lo contrario. Se decía que iba regalando caramelos a los niños con los que siempre se paraba a jugar y vivía de las monedas que le daban en los lugares donde paraba.

Caminaba con un cayado del que llevaba colgando un Japa Mala y al hombro, un saco que se creía que contenía todas las cosas del mundo o nada en absoluto. Siempre reía y cuando una vez le vieron sin hacerlo y le preguntaron, contestó que estaba preparándose para empezar a reír de nuevo. 

La gente pensaba que era un sabio que había logrado la iluminación en una noche de tormenta al escuchar un trueno, y desde entonces dedicaba su vida a recordar a todo el mundo las virtudes de la risa y el buen humor.

Pero esto no era todo, le gustaba dormir en la nieve y hacía predicciones metereológicas que nunca fallaban. Por esto último, con el paso del tiempo, se convirtió en patrón de los adivinos.

 
budai

La anécdota más conocida de Budai cuenta que una vez un monje le preguntó qué significaba el zen, a lo que Budai respondió callando y dejando caer su bolsa al suelo. Visto esto, el monje preguntó entonces cómo se podía percibir el zen, a lo que Budai respondió recogiendo la bolsa y prosiguiendo su camino.

 

También es conocido en Japón

Budai también es muy popular en Japón, donde se le conoce como Hotei desde los tiempos de la introducción del budismo. Allí los misioneros budistas lo incorporaron en sus enseñanzas y su historia se mezcló con las creencias locales.

Desde entonces en Japón, a Hotei se le incluye dentro de un grupo de deidades conocidas como los siete dioses de la buena fortuna, donde Hotei es el único basado en una persona real.

La profecía del Buda Futuro

La última de las anécdotas de la vida de Budai es seguramente la más importante, pues gracias a ella gran parte de los budistas consideran que Budai es también un Buda.

Para entenderla hay que saber, que Buda reveló que él no era ni el primero ni el último de los “budas” y que después de él vendría otro incluso superior que el budismo ha llamado Maitreya o el Buda que está por venir.

La leyenda dice que en su lecho de muerte, Budai recitó un poema que decía algo así como:

Maitreya, el verdadero Maitreya

Tiene millones de encarnaciones

A veces se muestra a la gente de su tiempo

Otras veces no lo reconocen.

Con el tiempo esta historia ha sido aceptada por ciertas ramas budistas que, desde el siglo XVI lo consideran una encarnación del futuro Buda Maitreya.

Por esta razón y por su apodo “Budai”, es por lo que este a monje zen chino le confunden los no budistas con Buda.

Es un Buda práctico

Con esto ya está claro, que para algunos, el Buda Sonriente es posiblemente un verdadero Buda, pero no deja de chocar cómo con ese aspecto y la forma de vida tan peculiar se le considere un santo.

La explicación está en la mentalidad china, mucho más práctica que los ideales nobles y místicos de la India donde nace el budismo.  Los chinos han preferido siempre “bajar a la Tierra” a sus deidades, así pues hacerlas más terrenales e identificarse con ellas.

 
buda de la suerte

Ver en Amazon

Debido a su estilo de vida y a las historias que de él se cuentan, Budai es en el budismo chino el protector de los adivinos, niños, pobres, débiles y restauradores.

 

Por ello, Budai encaja a la perfección en esta mentalidad ya que es un hombre normal, que disfruta de la vida y nos recuerda que la alegría de la salvación está al alcance de cualquiera.

Simbología Buda de la suerte

Así, cuando uno se fija en el aspecto del Buda Feliz puede ver que las enseñanzas budistas se mezclan con las creencias taoístas nativas de China para dar lugar a una deidad que encarna los ideales chinos de felicidad a través de los valores materiales.

Sus imágenes están llenas de detalles que en la cultura china conjugan todos estos valores, como son:

  • Su amplia frente: Símbolo clásico de sabiduría en el taoísmo.
  • Los lóbulos de las orejas alargados: Símbolo de iluminación en el budismo.
  • Su gran estómago: Símbolo de abundancia, felicidad y buena suerte. También representa a su gran corazón.
  • Y el saco a la espalda: Símbolo de generosidad.

Los seis budas sonrientes

Además, a estas características se le han ido añadiendo elementos del folclore chino que han dado paso a unas representaciones conocidas como los seis budas sonrientes, que más que nada hacen las veces de amuletos.

Depende de dónde se busque hay diferentes versiones de estos seis budas, pero las más populares parecen ser las siguientes:

 
los seis budas sonrientes

Ver en Amazon

 
  1. El Buda de la felicidad: Sentado y sosteniendo una gran perla. Se utiliza para ayudar en el crecimiento personal en distintos ámbitos de la vida ya que transmite confianza en nuestras capacidades para superar con alegría y serenidad los obstáculos.
  2. Buda de la fortuna: Sostiene sobre la cabeza, con ambas manos lo que parece un barquito de papel, que en realidad es un lingote de oro con la forma en la que se hacían en China. Se utiliza como amuleto para atraer riqueza mediante una actitud generosa, de recibir a cambio de dar primero.
  3. Buda de la protección: Para proteger en los viajes. Aquí Budai aparece de pie con su saco colgado del bastón sujeto con una mano y un lingote de oro en la otra.
  4. Buda de la suerte: En este caso, mientras está sentado, sostiene una perla gigante en una mano y un lingote de oro en la otra. Muchas veces también aparece junto con monedas chinas de la suerte colgando de su bastón. Esta imagen que combina la felicidad y la fortuna, se supone que trae suerte.
  5. Buda de la esperanza: Tiene la bolsa a modo de hatillo colgando de su bastón a la espalda y en una mano sostiene un abanico. Este tipo de babanico es un “uchiwa”, que portaban antiguamente los nobles y con el que al hacer un leve movimiento querían dar a entender que otorgaban los deseos de sus súbditos. Por eso esta figura se cree que sirve para mantener la esperanza en el logro de nuestros deseos.
  6. Buda de la salud: Suele representarse con una calabaza (símbolo de la longevidad), con una sombrilla o con ambas. Se supone que propicia la salud física y espiritual.

Visita la sección de figuras budistas si quieres ver más figuras de Budai en venta.

¿El Santa Claus Chino?

Casi para terminar, no puedo dejar de mencionar algo curioso. Al principio de esta entrada, decía que el Buda Sonriente puede compararse con Santa Claus y es que, como hemos visto, ambos tienen similitudes: dos personajes grandotes siempre rodeados de niños, alegres y con sacos donde llevan regalos.

Pero hay algo más, porque aunque Santa Claus o San Nicolás fue un Obispo del Siglo IV y por tanto muy anterior, la imagen actual de este santo cristiano puede estar inspirada en Budai.

Esta representación moderna de Santa Claus, según el investigador de religiones Kelli Mahoney, es fruto de una colaboración entre un sacerdote y un dibujante neoyorkinos, que en 1822 ilustraron un poema sobre la Navidad titulado “La noche antes de Navidad”, donde por primera vez aparece Santa Claus vestido de rojo y con el saco.

Para este investigador, no es descabellado pensar que el dibujante se inspirase en las figuras de Budai presentes en los restaurantes del barrio chino de Nueva York.

 
Maitreya de Taiwan

El Buda Maitreya Gigante de Taiwan es uno de los colosos de Asia, con 72 metros de altura.

Enseñanza del Buda Sonriente

Curiosidades aparte y a modo de conclusión, lo que en definitiva debemos saber acerca del buda Sonriente, es que da igual si es un Buda o no, ya que lo que importa es la enseñanza que transmite a través de su apariencia de rellena satisfacción:

La cual es que Budai es un hombre feliz porque da a los demás y todo lo que necesita cabe en un saco. Y también es feliz porque su mente libre no se agobia con preocupaciones inútiles.

Seamos como Budai y también seremos felices. ¡Hasta otra!

 

Descárgate totalmente gratis mi ebook: “20 Símbolos de Oriente”, con 42 páginas de contenido original para sumergirte en la historia, leyendas y actualidad de los símbolos más interesantes de Oriente.

Descargar

 

Inicio

Inicio » Blog » Curiosidades » La identidad del Buda Sonriente

 

2 pensamientos sobre “La identidad del Buda Sonriente”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te informo que los datos de carácter personal que envíes rellenando el formulario que aparece en esta página, serán tratados por Amaya Muñoz Ezcurra como responsable de esta web y estarán ubicados en los servidores de Webempresa dentro de la UE (cuya Política de privacidad de puedes consultar aquí). Todo ello legitimado con tu consentimiento. La recogida y tratamiento de estos datos personales tiene como única finalidad la moderación de comentarios. Podrás ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición al tratamiento de tus datos personales dirigiéndote a la dirección de correo electrónico: administrador@goodsfromfar.com