El incienso es tan antiguo como la propia civilización o incluso más. Pero hoy, al contrario que en la antigüedad ya no es una mercancía de lujo reservada para uso en los palacios reales y los templos. Además, ahora, la cantidad de variedades y aromas disponible es ingente, con cientos de marcas vendiendo otros tantos productos.

Con este panorama, es difícil saber por dónde empezar, y si no conoces las fragancias, los tipos y las marcas, te puedes ver abrumado por la oferta y acabar comprando algo que luego no te convenza.

Si este es tu caso, te recomiendo que te pases por el Blog, allí podrás iniciarte en el mundo del incienso con posts como:

O si lo prefieres, puedes pasar a ver directamente la selección de inciensos que te he preparado a continuación, clasificados y ordenados de manera que puedas escoger entre los mejores y más representativos.

Inciensos indios

La India es posiblemente el lugar del mundo donde más incienso se consume y también donde más se produce. Se emplea con fines religiosos en los templos y en rituales al aire libre y también se utiliza en hogares y lugares públicos como perfume y remedio contra los mosquitos y otras plagas.

Los inciensos indios son, por regla general, muy intensos, con olores que se clasifican como dulces y florales. Entre ellos siempre destacan los que contienen esencia de flor de champaca (nag champa) y sándalo (chandan).


Inciensos japoneses

El incienso japonés es uno de los más suaves que existen, sus aromas son complejos y sutiles, pensados para deleitarse en ellos buscando sus matices, tal y como dictan las normas del koh-do, la ceremonia del incienso japonés. Estos inciensos son ideales para potenciar la concentración y favorecer los momentos de meditación.

Las mejores marcas son, sin duda, Nippon Kodo y Baieido. Aquí te dejo uno de cada, la mejor selección para iniciarse en el sofisiticado mundo del incienso japonés.


Inciensos tibetanos

Como no podía ser de otro modo los inciensos tibetanos son diferentes al resto. Las recetas de sus mezclas se han transmitido de maestro a aprendiz durante siglos de aislamiento en los monasterios del Tíbet, dando lugar a aromas especialmente característicos. El incienso Potala, hoy fabricado desde el exilio en la India, es uno de los más representativos.

Especial mención merecen los inciensos de cuerda, que en lugar de usar madera como base, utilizan papel de arroz enrollado y prensado. Estos inciensos son comunes en Nepal, de donde proceden la mayor parte.


Inciensos árabes

Poco se habla del incienso árabe y sin embargo es una variedad imprescindible. No en vano, todas las antiguas rutas del incienso hacia Oriente y Occidente fueron controladas por los árabes y de la península arábiga siguen saliendo las mejores resinas del mundo.

El mayor exponente del incienso árabe es la mezcla Bakhoor, un preparado que suele venderse en tabletas parecidas a chocolatinas que se debe prender en quemadores. El Bakhoor se obtiene de prensar astillas de cedro, sándalo y madera de Agar entre otras, que se sumergen en aceites esenciales y a las que se añaden pizcas de innumerables especias como el clavo o la canela.

La receta del Bakhoor es muy compleja y el producto final produce un aroma cálido y estimulante del que se dice que huele a madera y a Oriente, es una fragancia balsámica y afrutada cuyo olor transporta a las jaimas de los nómadas en noches estrelladas del desierto. Ideal para crear atmósferas románticas.

Y nada mejor que usar el tradicional quemador árabe, Mabkhara, para quemar el Bakhoor, por supuesto.


Conos, Espirales y en Trozos

¡Las varillas no son todo! Los conos despiden más olor enseguida, aunque necesitarás un soporte o quemador adecuado, mientras que las espirales duran muchísimo más tiempo encendidas, son ideales para perfumar grandes espacios.

Finalmente, el incienso en trozos, tal y como se usa en las iglesias o las procesiones es otra forma de quemar incienso más tradicional y que permite hacer tus propias mezclas.


Incensarios (Quemadores)

Si sólo enciendes varillas de incienso, puede que no necesites más que un sencillo soporte, pero si te gusta este mundillo, enseguida querrás tener uno o más incensarios, no sólo por ser prácticos, sino porque decoran.  Por otra parte, son necesarios si usas conos o quemas incienso en trozos. Aquí mismo te cuento cómo:

Mi elección: Nazaret Store de Madera. Este quemador está hecho de madera con un acabado en negro muy cuidado, es compacto y transportable. En su forma de cajita china oculta el cuenco metálico donde puedes quemar incienso al natural, mirra, palo santo o incluso varillas (rellénalo con polvo de arroz o cenizas para que se sujeten). El detalle del cajón es súper útil, para guardar un poco de incienso, carbón o, como hago yo, unas socorridas cerillas.

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