El Japa Mala, piedras, madera y huesos

Hemos visto a gurús, yoguis hindúes y a monjes tibetanos con él. El Dalai Lama siempre lleva uno y a Richard Gere no le podía faltar. Muchos lo traen como recuerdo de su viaje a Nepal, la India o Bali e incluso puede que tú tengas ya uno.

La popularidad del Japa Mala, Yapa Mala o simplemente Mala es tan grande, que se puede encontrar fácilmente a la venta en infinidad de colores, materiales y calidades.

Por eso, puede que te preguntes si todos estos Malas son igual de auténticos o si sirven para lo mismo. Lee este post y saldrás de dudas.

 

Yapa Mala

 

Origen y propósito

Se sabe que el Hombre ha estado utilizando pequeñas cuentas de piedra, madera, conchas o semillas desde hace al menos 30.000 años. Sin embargo, la primera noticia que se tiene de su uso como objetos religiosos tiene su origen en el norte de la India no hace tanto.

Allí, en los templos excavados en roca viva de la localidad de Ajanta, se han encontrado las representaciones más antiguas de estos collares.

No está claro cuál sería su propósito original, pero parece demostrado que el Japa Mala, fue el origen de los Malas budistas, Rosarios cristianos o Tasbih musulmanes, ya que todos ellos comparten la misma finalidad, que no es otra que llevar la cuenta con la mano, de las oraciones que se han realizado sin tener así que distraer la mente y perder la concentración.

¿De qué se compone?

Malas budistas y Japa Malas hinduistas son prácticamente iguales, y la única diferencia consiste en la forma de utilizarlos, que puede variar entre las distintas escuelas.

 

Akshamala

Un monje budista ejecutando el mudra del mandala mientras sostiene un Mala

 

Yoguis y budistas suelen usar el Mala de diferentes formas. Mientras que en la práctica del Japa-Yoga se usan los dedos pulgar y corazón (nunca el índice) de la mano derecha, los budistas suelen hacerlo con la izquierda a la altura del corazón, pasando las cuentas entre el pulgar y otro dedo que se determina por el tipo de oración.

Ambos se componen de los siguientes elementos:

Cuentas de oración

Son cada una de las cuentas por la que se van pasando los dedos a medida que se avanza en la letanía. Todas ellas deben ser iguales en forma y tamaño, aunque en algunos casos se permite alguna diferente.

Cuando hay cuentas distintas sirven para dividir al Mala en partes iguales, y sólo tienen sentido en los grandes de 108 cuentas. En ellos, la 27, 54 y 81 dividen al Mala en cuatro partes exactamente iguales y permiten, de un vistazo, saber si se ha llegado a un punto concreto en oraciones largas.

Contadores

Algunos Malas incorporan hilos colgando por diferentes sitios. Se llaman contadores y su misión es ayudar en recitaciones de más de una vuelta.

Cuenta gurú

También se la conoce como cuenta del Maestro, Bindu, Meru o Sumeru. No se toca, y su función es marcar el final del Mala, de modo que cuando se llega a ella, se comienza otra ronda o bien volviendo hacia atrás o bien saltándola.

Para los budistas simboliza a Buda y la iluminación, y no es extraño que sea de un material más noble que el resto de cuentas, en honor a su significado. De hecho, hay algunos Akshamalas (Malas tibetanos), que utilizan un valiosa piedra dzi como cuenta gurú.

Borla

A veces hay una borla también conocida como Tassel. Cuelga del gurú y sirve para ocultar el nudo final del hilo que une las cuentas.

No tiene una función ritual,  pero para los budistas representa la energía que nace a raíz de la meditación y para los hinduistas la conexión con lo divino.

 

Japa Mala y Cuenco tibetano

 

Nudos

Entre cuenta y cuenta, se hace un nudo que los hindúes denominan “nudo de la creación”, pues para ellos simboliza el lazo divino en todas las cosas.

Tipos de Malas

No todos los Malas tienen 108 cuentas, los hay más pequeños pensados para oraciones más cortas o para llevarse en el uso cotidiano sin que molesten o puedan ser dañados. Esa es la razón de los Malas de pulsera, que normalmente se componen de 21 ó 24 piezas más la cuenta del Gurú, todas ellas unidas por un hilo elástico.

El uso que se le dé también influye, de manera muy especial, en los materiales de los que se compone, así no será igual de idóneo un Mala pensado para hacer Japa yoga, que otro para meditación zen.

Además, en el caso del budismo tibetano, como vamos a ver, la elección del material puede estar relacionado con una devoción concreta.

 

Yapa mala de sándalo

Ver en Amazon

Este es, muy probablemente el Japa Mala más vendido de internet, lo han comprado de diferentes materiales y el que se puede ver en la imagen es de sándalo rojo.

Significado y uso de los materiales empleados

Los Japa Malas más sencillos y tradicionales, estaban hechos de semillas o madera, siendo los demás mucho más raros y reservados para prácticas específicas o como parte de atuendos rituales. Sólo en los últimos tiempos se ha hecho más fácil adquirirlos.

En la India

En cualquier caso, lo cierto es que las tradiciones definen perfectamente los materiales de los que puede estar hecho un Mala. Por ejemplo, según los escritos védicos hindúes, sólo podrían utilizarse diez sustancias:

  1. Coral o rubíes
  2. Perlas
  3. Mármol o cristal
  4. Caracolas
  5. Plata o Semillas de Tulsi (Albahaca sagrada), estas últimas consideradas sagradas por los seguidores del dios Vishnú.
  6. Oro
  7. Sándalo. Una de las materias primas favoritas del incienso indio, pues se cree que con aroma se logran las meditaciones más profundas y que ayuda a que las oraciones sean más intensas.
  8. Frutos del árbol de bodhi. El bodhi (Ficus religioso) ya era considerado un árbol sagrado para los hindúes cuando Buda alcanzó la iluminación en el bosque de Sarnath bajo uno de ellos.
  9. Semillas de lotos, porque se asocian con la pureza y la iluminación.
  10. Semillas del árbol de la rudra (rudrakshas), veneradas por los adoradores de Shiva.

Yapa mala

Las semillas del árbol de la rudra son posiblemente junto con el sándalo, el material históricamente más valorado para confeccionar Japa Malas. Esta semilla se considerada sagrada por hindúes y budistas, que no sólo creen que tiene propiedades curativas, sino que dependiendo del número de caras que tenga tiene otros poderes concretos.

 

Hoy en día también es corriente encontrar Malas hechos con piedras cuyos colores se identifican con los chakras del yoga.

En el budismo tántrico

Sin embargo, los budistas tántricos o tibetanos, no limitan a diez esta lista, sino que agrupan los materiales según el tipo de oración y su propósito en cuatro grupos:

  1. Oraciones pacíficas o de reconciliación (para superar enfermedades, dificultades y otras penalidades): Usan materiales de color blanco o transparente, como cristal, perlas, semillas de bodhi y madera en general.
  2. Oraciones de acumulación (para alargar la vida, aumentar el conocimiento y los méritos): Se emplean materiales de tonalidades amarillentas o anaranjadas como el cobre, el oro o las semillas de loto.
  3. Oraciones de poder (para ayudar a seres con dificultades): Favorecidas por colores rojizos como el sándalo rojo, el  coral, la cornalina, etc…
  4. Oraciones airadas o enfurecidas (con el mal, se entiende): Necesitan colores oscuros o negros como las semillas de rudra, huesos de frutas, e incluso huesos de animales o humanos.

Por otra parte, se supone que hay piedras más indicadas para cuando las oraciones van dirigidas a un santo (bodhisattva) en particular, de modo que:

  • El lapislázuli se indica en los mantras del buda de la medicina.
  • El jade o la turquesa se usan en las invocaciones a la Tara verde.
  • Los minerales negros como el ónix se utilizan para rezar a Mantilla Negra (Nagpo Chenpo)
  • Los materiales claros o blancos como el nácar o las perlas se dedican al santo de la compasión (Chenrezig)

Huesos, Karma y Japa Malas

Quizás el más chocante de todos estos materiales sea el hueso, y no me refiero al hueso de yak u otro animal, sino al hueso humano. No debe sorprender, pues existen otros objetos rituales del budismo tibetano que también se pueden hacer de huesos humanos, como el phurba.

O peor aún, los kapalas, copas empleadas en ceremonias tántricas que no son otra cosa que cráneos humanos delicadamente tallados. A modo de curiosidad, te cuento, que también existen varios monasterios donde se “coleccionan” miles de restos óseos humanos, véase el monasterio de Dodoka.

En todos estos casos, la utilización del hueso animal o humano, es un recordatorio de que la vida es sólo algo temporal.

Además se cree que las vidas pasadas de los seres a los que pertenecieron los huesos, impregnan estos del karma que acumularon en sus vidas, lo que hace recomendable el uso de estos objetos sólo a practicantes muy avanzados e instruidos.

 

Aksamala de hueso

Ver en Amazon

Mala Tibetano hecho de hueso de buey en el que, según la costumbre, se ha dado forma de calavera a las cuentas.

 

Consejos de los que saben

El Mala es pues, un objeto de oración y poder, que debe ser tratado con máximo respeto. No es ni un accesorio de moda ni un complemento decorativo. En ocasiones puede estar bendecido, y en cualquier caso, acumula el karma de quien lo usa.

Para terminar te dejo algunas recomendaciones que lamas y gurús hacen sobre el uso de estos objetos:

  • Si tu mala se rompe, se considera que has sufrido un gran avance espiritual. Es una señal de que ha llegado el momento de un nuevo ciclo en el que renovar la búsqueda de tus metas. No hace falta reparar el Mala, pues ha cumplido su función y debes interpretarlo como una oportunidad de cambio a mejor.
  • Ten un Mala de uso privado y otro público. Si eres de los que llevan y utilizan cotidianamente el collar de cuentas, utiliza el más sencillo y modesto para uso público y guarda otro más formal para prácticas en privado con las que te sientas comprometido.
  • No prestes tu mala, pues está impregnado de tu karma y tus oraciones, no valdrá igual para otra persona.
  • Guárdalo de manera adecuada y trátalo con respeto sin llevarlo ni utilizarlo en situaciones inapropiadas.

Japa Mala

 

Y eso es todo por hoy, ¡hasta otra!

¿Te ha gustado esta entrada?

Suscríbete para que te avise de nuevos contenidos similares y te cuente otras cosas interesantes que no se publican en el Blog.

Responsable del fichero: Amaya Paula Muñoz Ezcurra. Finalidad: envío de publicaciones  y correos comerciales. Legitimación: tu consentimiento. Destinatarios: los datos serán guardados por Mail Chimp, acogido al acuerdo de seguridad EU-US Privacy. Podrás darte de baja de este servicio y ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición dirigiéndote a: administrador@goodsfromfar.com

 

Subir

Inicio » Blog » Filosofia y Religión » El Japa Mala, piedras, madera y huesos

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Te informo que los datos de carácter personal que envíes rellenando el formulario que aparece en esta página, serán tratados por Amaya Muñoz Ezcurra como responsable de esta web y estarán ubicados en los servidores de Webempresa dentro de la UE (cuya Política de privacidad de puedes consultar aquí). Todo ello legitimado con tu consentimiento. La recogida y tratamiento de estos datos personales tiene como única finalidad la moderación de comentarios. Podrás ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición al tratamiento de tus datos personales dirigiéndote a la dirección de correo electrónico: administrador@goodsfromfar.com