Cuando lo roto mejora a lo original – el Kintsugi

Japón es un país sorprendente y enigmático. En su cultura y artes podemos encontrar auténticas perlas todavía no muy difundidas en Occidente como es el caso de la técnica Kintsugi o Kintsukuroi, de la que hoy quiero hablarte.

Mediante esta técnica los artesanos nipones han reparado cerámica durante más de quinientos años, convirtiéndola en más bella y preciada, si cabe, que antes.

Mediante el Kintsugi no se intenta devolver el objeto roto a su forma original o disimular sus cicatrices, sino que se busca resaltar y celebrar la imperfección para mostrar la belleza del objeto transformado por la herida. Las piezas reparadas por esta técnica se vuelven únicas y ganan en profundidad y valor.

 

kintsukoroi

 

Hoy en día, es tal la aceptación y el éxito de esta técnica artesanal, que se utiliza para reparar objetos no sólo de cerámica, sino de joyería también. Incluso se da el caso de que hay quienes fabrican piezas y las rompen adrede para posteriormente hacer Kintsugi con ellas. Esto último, nunca fue bien visto en Japón, por la gran carga filosófica que hay detrás del Kintsugi como más adelante te cuento.

Origen

Durante el mandato del Shogun Ashikaga Yoshimasa a finales del siglo XV, se desarrolla la práctica de la ceremonia del Té así como el paradigma estético Wabi-Sabi, muy influenciados por el Budismo Zen. En este contexto nació el Kintsugi.

Se dice que el Shogun Yoshimasa envió a China a reparar sus rotos tazones favoritos de té, pero el resultado no le gustó, y tras mucho buscar, fueron unos artesanos japoneses los que le presentaron unos tazones reparados de tal modo que inventaron con ello un arte.

La técnica

La técnica del Kintsugi es tan sencilla como original y consiste básicamente en unir los trozos de cerámica rotos mediante una pasta de resina a la que se le añade polvo de un metal precioso, oro normalmente aunque tampoco es desconocido el Kintsugi con plata o platino. De hecho, en japonés Kintsugi significa carpintería de oro. La mezcla se aplica en uno de los lados a unir, y en aquellos lugares donde la pieza se ha astillado o falta se rellena el hueco con la misma.

Los componentes de la mezcla originales son muy valiosos, el Urushi (la resina del Árbol de la Laca) y polvo de oro. Ambos se mezclan en las proporciones correctas antes de ser aplicados meticulosamente sobre los bordes de las piezas rotas.

 

kintsukoroi

 

A día de hoy se ha hecho tan popular esta técnica que se pueden encontrar con relativa facilidad Kits de reparación Kintsugi. El problema es que casi todos son, por decirlo de alguna manera, una vaga imitación de la técnica real, pues consisten en pegamentos para unir los trozos y pintura dorada para posteriormente pintar las junturas. Ni que decir tiene que esto queda a años luz del trabajo que un artesano japonés pueda realizar, pero también hay que decir que nos brinda una oportunidad más asequible de tener nuestros propios objetos decorativos Kintsugi.

La técnica Kintsugi es un proceso lento, entre otras cosas porque la mezcla se solidifica muy rápidamente. El trabajo minucioso del artesano junto con el coste del oro y el Urushi hacen que el objeto final sea una pieza de decoración mucho más valiosa que el original.

Eso sí, recuerda que por emplearse metales, los utensilios así reparados no son aptos para utilizarse en el consumo humano (tazas y cuencos por ejemplo), sólo valen como objetos decorativos.

 

Más allá del Kintsugi – Trasfondo filosófico

Es un error considerar al Kintsugi como una filosofía, pero sí que es cierto que se la puede considerar como una aplicación práctica de un paradigma artístico y una filosofía. El Wabi-Sabi y el Mono no Aware, ambos directamente influenciados o nacidos del budismo Zen.

Sin entrar en muchos detalles, pues ambos temas se merecen sus propios artículos, te resumo los conceptos de ambas ideas para finalizar esta entrada del Blog.

Wabi-Sabi

Es un paradigma estético que venera la simplicidad, la impermanencia y el paso del tiempo a través de los objetos. Encuentra la belleza en las imperfecciones y profundidad en la naturaleza aceptando el ciclo natural de crecimiento, desvanecimiento y muerte.

Mono no aware

Una frase japonesa cuya traducción directa es extremadamente difícil por estar plagada de matices, que nos quiere transmitir el sentimiento que despierta la transitoriedad o fugacidad de las cosas bellas que irremediablemente desaparecerán. El ejemplo más común es la floración del cerezo que todos los años celebran multitudinariamente los japoneses. En ella, la sakura (flor del cerezo), les recuerda lo bella y fugaz que es la vida, que todos somos seres en tránsito que algún día retornaremos al polvo del que procedemos.

 

sakura

 

Creo que con estas breves notas se puede entrever la dimensión filosófica del Kintsugi y entender el valor que se le da a las piezas decorativas así reparadas. Espero, como siempre, que te haya resultado interesante la entrada y cualquier aporte que quieras hacer será bienvenido!

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